Sergio Sainz, representante de la empresa mexicana Grupo de Cemento Chihuahua, exsocio de Samuel Doria Medina, afirmó ayer que fue el empresario quien, en 2005, pidió la intermediación de Akapana, empresa con paraísos fiscales en Panamá, para la venta de las acciones de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) y librarse del pago de impuestos.
"El procedimiento de negociación se realizó en la ciudad de La Paz, con funcionarios de Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), aproximadamente tres semanas, finalmente se firmó el contrato de compraventa con Akapana SA en el domicilio de Soboce (...) el día 22 de septiembre de 2005. El monto fue sustancialmente mayor al que se reportó a las autoridades bolivianas", sostuvo Sainz.
Ayer, el representante de la empresa Chihuahua asistió a una sesión de la Comisión del Legislativa que analiza el caso Documentos de Panamá, en elque respondió a un cuestionario de seis preguntas e insistió en que la transacción fue "sustancialmente mayor" a la declarada a funcionarios bolivianos, pero no especificó el monto.
Consultado sobre el proceso de compraventa de acciones de Soboce en 2005 a la empresa Chihuahua, explicó que "la copia de contratos de compraventa de fecha 22 de septiembre de 2005 (...) fue enviado a Soboce a solicitud de las autoridades bolivianas" y que en el mismo se establece responsabilidades explícitas al pago de impuestos.
Respecto al motivo por el cual se había incluido a la empresa panameña Akapana SA en la acción de compraventa de transacciones de Soboce, Sainz manifestó: "fue a solicitud del señor Samuel Doria Mediana y los demás accionistas de la Compañía de Inversiones Mercantiles SA, el accionista mayoritario de Soboce".
El representante de la empresa mexicana resaltó que en ningún momento solicitó incluir en la firma a la empresa extraterritorial. "He escuchado en la prensa que Doria Medida (dijo) que fue a solicitud de grupo Cemento de Chihuahua S.A. que se utilizó la firma Akapana en la transacción, y no, fue a solicitud de él que se utilizó la empresa Akapana", insistió.
En 2016, Akapana vendió acciones a Chihuahua en Bs 524 millones, con una ganancia de Bs 297 millones, por lo que habría evadido en Bolivia el pago de Bs 217 millones por concepto de impuestos.
