El ministro de Economía, Mario Guillén, descartó ayer que Bolivia esté atravesando una desaceleración económica, pese a que el crecimiento para este 2017 proyecta un descenso con relación a años anteriores.
El primer trimestre de 2017, de manera preliminar, el país registró un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,34 %, cifra en descenso con relación al 4,3 total de 2016. Asimismo, en los tres primeros meses de este año hubo una demanda interna de 7,2 %, un notable aumento comparado con el 4,6 del 2016.
Proyecciones señalan que a finales de este año Bolivia tendrá un crecimiento económico menor al 4 %. Sin embargo, Guillén dijo que con el incremento de la demanda del gas de Brasil, en el segundo semestre del 2017, se prevé un crecimiento aproximado de 4,7 %.
“Desde ningún punto de vista podemos decir que estamos en desaceleración porque nuestra demanda interna está creciendo más de lo que ha crecido en anteriores años”, manifestó.
El funcionario admitió que existen problemas con los hidrocarburos que registran un -14,1 %, la minería con -1,6 % y las demás industrias que suman un -1,1 %. Aseguró que estos sectores se ven afectados por la demanda externa.
Sin embargo, argumentó que existe un notable crecimiento en los sectores de agropecuaria, construcción, industrias de alimentos, bebidas y tabaco, entre otros.
