Tras una reunión desarrollada ayer en El Alto, la Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo acordaron ser mediadores en el conflicto de Achacachi, que va por su cuarta semana.
El sector movilizado exige la renuncia del alcalde, Édgar Ramos por supuestas irregularidad cometidas en su gestión, además piden la liberación de tres de sus dirigentes.
David Tezanos, defensor del Pueblo aseguró que la idea es encontrar una salida al conflicto a través del diálogo entre las partes, Gobierno y pobladores de la región ubicada en el altiplano boliviano. “La idea de inicio siempre fue la de diálogo”, manifestó. Añadió que entre los puntos para dar solución al problema es el de “ofrecer las garantías de los dirigentes de ambas partes y el desistimiento de las acciones penales”.
El exdirigente campesino Felipe Quispe el Mallku planteó un diálogo abierto con el Gobierno en un lugar neutral como Radio San Gabriel en El Alto, con intermediación de la Defensoría y la Iglesia.
“Hemos hablado con la dirigencia y está convocando al defensor del Pueblo y a los ministros; ojalá se puedan abrir las mesas de diálogo mañana (por hoy) o el lunes (por mañana) (…). No nos escuchan hasta ahora”, dijo a ANF.
