OBLIGACIÓN
Los nuevas funcionarios de Dircabi afirmaron que esta dirección tiene la obligación de monetizar los bienes que sean imperecederos.
La exdirectora de la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi), Mirtha Jiménez, fue enviada con detención preventiva a la cárcel de Palmasola de Santa Cruz, acusada de irregularidades en su gestión.
La Fiscalía acusó a Jiménez por la pérdida de, al menos, 1.5 millones de dólares al oponerse a la monetización de más de 8 mil toneladas de arroz que fueron incautadas al norteamericano Jacob Ostreicher, por lo que un juez dispuso enviarla a la cárcel, según publicó un diario de circulación nacional.
Los delitos por los que la exfuncionaria fue imputada son incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, pues siendo directora nacional de Dircabi emitió una resolución que impidió que Dircabi Santa Cruz pueda desarrollar una subasta y monetizar 42.000 fanegas de arroz, (alrededor de 7 millones de kilos), incautados en 2014 como parte de las medidas tomadas en el caso del empresario e inversor estadounidense Jacob Ostreicher, acusado de lavado de dinero.
Jiménez fue destituida del la Dirección de Dircabi debido a que se descubrió una red de corrupción al interior de esta entidad estatal. El Gobierno la vinculó con el prófugo Gabriel Moreno, acusado de ser principal responsable de la desaparición de bienes incautados.
El pasado 11 de abril, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que tras varios hechos de corrupción detectados en Dircabi se definió intervenir en las oficinas de esa institución y ejecutar un corte administrativo.
"Hemos detectado irregularidades, hemos detectado problemas en distintos departamentos (…) Ya hay acciones penales en los casos de Pando, de Santa Cruz, seguramente también presentaremos en el caso de Cochabamba y probablemente en el caso de Oruro y donde vayan apareciendo irregularidades", señaló entonces Romero.
Tras su audiencia de medidas cautelares, la exdirectora de Dircabi denunció que es víctima de una venganza. “Si me callé fue por respeto al ministro y al presidente. Pero si algo le pasa a mi hijo o a mí, voy a responsabilizar a quienes me están haciendo esto”, dijo Jiménez, citada por el diario nacional.
