ENCUESTA
Según algunas encuestas, el rechazo en la opinión pública chilena a cederle a Bolivia una entrada al mar ha ido en aumento, publicó ayer EFE.
Chile informó ayer de que entregará su dúplica por el litigio marítimo que mantiene con Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el 15 de septiembre, una semana antes de la fecha límite (21 de septiembre), y en ella asegurará que no tiene obligación de negociar con La Paz un acceso al Pacífico.
La elaboración del documento finalizó hace unas semanas, según explicaron a la agencia de noticias EFE fuentes chilenas. La dúplica responde a la réplica que fue entregada por Bolivia el 21 de marzo.
Esas mismas fuentes destacaron que el litigio solo debe determinar si Chile está obligado a negociar con su vecino una posible salida al Pacífico, por lo que incluso un fallo a favor de Bolivia no significaría que Santiago tuviera que cederle automáticamente soberanía territorial o marítima.
Bolivia basa sus argumentos en que altos funcionarios chilenos, en fechas posteriores al tratado de paz firmado en 1904, accedieron en varias ocasiones a sentarse a la mesa de negociaciones para discutir con el estado boliviano su posible acceso al mar, el cual perdió en la Guerra del Pacífico (1879-1883) junto a 120.000 m2 de territorio.
La dúplica de Chile reconoce que esos contactos diplomáticos existieron y nombra, al menos, dos de ellos: la negociación de 1950, en la cual le propuso a Bolivia cederle un acceso soberano al mar a cambio de agua dulce del lago Titicaca, y el fallido acuerdo de Charaña de 1975, por el que Santiago se mostró dispuesto a acceder a las demandas de La Paz a través de un intercambio de territorios.
Chile explica en la dúplica que esos contactos diplomáticos fracasaron, y que el hecho de que hayan existido no puede darle a Bolivia el derecho a exigir, en la actualidad otra mesa de negociación. Tampoco significaría, según la postura de Chile, que haya existido una continuidad en las conversaciones, tal y como defiende Bolivia.
