Nacional Potosí volvió a tropezar en calidad de local tras empatar sin apertura de marcador con Oriente Petrolero ayer en el cierre de la séptima fecha del certamen Clausura.
Nacional llegó a este encuentro con la idea de romper la mala racha en calidad de local, donde no suma hace dos meses.
Desde el inicio del cotejo, los dirigidos por Víctor Hugo Andrada tomaron el control del partido, pero con el transcurrir de los minutos este trabajo se fue cayendo poco a poco ya que no pudo romper el cerrojo defensivo que puso su rival de turno.
Nacional Potosí fue el equipo que propuso el juego, dispuso salidas por las bandas, toques al ras del piso y disparos de larga distancia para romper las dos líneas defensivas que tuvo Oriente en el cual aglutinó a nueve hombres que defendieron su pórtico con “uñas y dientes”.
La primera llegada de peligro de los locales fue obra de Jennry Alaca, quien encendió la alerta en los refineros con un remate de derecha que obligó a Romel Quiñónez a extremar esfuerzos para evitar la caída de su pórtico.
Pasaban los minutos y Nacional hacia uso de las bandas para hacer daño a su rival. En un tiro de esquina, Aldo Paniagua volvió a estremecer a la última línea de los refineros con un cabezazo que salió a escasos centímetros del poste izquierdo de Quiñónez.
