El gobierno Plurinacional de Bolivia expresó su voluntad de adherirse al Protocolo de las Naciones Unidas contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, para el fortalecimiento de su legislación nacional, según informa un boletín de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc por su sigla en inglés).
El mencionado interés fue expresado por funcionarios de los ministerios de Gobierno, Defensa y Relaciones Exteriores y la Fiscalía General del Estado y apoyado por la Comisión de Defensa de Cámara de Diputados, durante la misión a Bolivia de Simonetta Grassi y Lucía Gómez, Oficial Legal de la Sección de Crimen Organizado y Justicia Penal y Coordinadora para América Latina y el Caribe, respectivamente, del Programa Global de Armas de la Unodc, del 15 al 22 de julio.
En América Latina, las armas de fuego tienen una estrecha relación con la comisión de delitos violentos, como el homicidio y los delitos contra el patrimonio, como el robo, el asalto y otros de carácter transversal. Con la adopción de la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Untoc), en diciembre del 2000, y de su Protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, la comunidad internacional se dota de unos instrumentos globales y vinculantes, que marcan el camino para una lucha integrada y efectiva contra estos flagelos.
AGENDA 2030
En la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y sus Objetivos para el Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional ha reconocido el nexo estrecho y problemático entre el tráfico ilícito de armas, los flujos ilícitos financieros y el crimen organizado, identificándolos como obstáculos al desarrollo.
El propósito de la adhesión de Bolivia a este Protocolo en el marco de su normativa legal es la regulación de la tenencia de armas para evitar su desvío a la comisión de delitos, el fortalecimiento de las capacidades nacionales en la investigación y enjuiciamiento, la represión del tráfico ilícito de armas, así como sus nexos con la delincuencia organizada transnacional, entre ellos el narcotráfico.
