El ministro de la Presidencia, René Martínez, ratificó ayer viernes que Bolivia rechaza "firme y vehementemente" cualquier acto de injerencia de Estados Unidos (EUA) y dijo que el Gobierno se mantendrá en alerta frente a los deseos anticipados de violencia en el país.
Martínez manifestó esa posición ante las declaraciones del encargado de negocios de la embajada de EE.UU., Peter Brennan, que cuestionó el respaldo del presidente Evo Morales a su homólogo venezolano Nicolás Maduro y deseó que "ojalá Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela".
"Bolivia es un país soberano y respetuoso del derecho internacional público y, por esa razón, vamos a reiterar nuestro rechazo firme y vehemente a cualquier acto de injerencia en nuestro país y mucho más si es que viene de un embajador extranjero", dijo.
Para el ministro de la Presidencia las declaraciones de Brennan siguen una "política de injerencia abierta", porque cree que Bolivia aún se encuentra inmersa en el neoliberalismo.
