El vicesecretario de Estado adjunto para la oficina de Democracia, Derechos Humanos y trabajo de Estados Unidos, Roger Carstens, de visita en La Paz, señaló ayer en una conferencia de prensa que su país está ansioso por ser un “fuerte y buen socio de Bolivia”.
El diplomático estadounidense destacó la voluntad de la presidenta Jeanine Áñez de “restaurar la democracia” que estuvo ausente durante el gobierno de Evo Morales, principalmente porque no hubo libertad de prensa.
Respecto a las preferencias arancelarias, acuerdos comerciales y otras formas de cooperación, Carstens señaló que son temas que aguardan ser resueltos con el nuevo Gobierno que surja en las próximas elecciones.
“Estamos ansiosos de conversar con el nuevo Gobierno que emerja después de las elecciones venideras. Lamentablemente es demasiado pronto para aventurarnos a decir dónde estamos en la relación con Bolivia, habrá que esperar a que el nuevo Gobierno asuma funciones”, indicó.
