Tras la definición como “verdaderos engendros” por su desmesurado tamaño tanto a la “Casa del Pueblo” (nuevo Palacio de Gobierno) como al edificio del Legislativo en construcción, el vicepresidente Álvaro García Linera y el expresidente Carlos Mesa se enfrascaron en una polémica pública en la que Mesa le pidió ilustrarse sobre la historia de la arquitectura nacional y el segundo mandatario dijo que Mesa se apega y defiende una “estética republicana, racista, clasista y excluyente”.
García Linera sostuvo que la apreciación de Mesa es de una “estética muy personal y estrecha” y le pidió no olvidar que cada revolución deja símbolos duraderos que reflejan espacios de democratización.
A través de su cuenta twitter, Mesa respondió sobre el vicepresidente: "es habitual en alguien que no ha logrado entender el valor fundamental de la creación literaria, plástica, arquitectónica como la argamasa fundamental de nuestras culturas, cree que el uso de frases hechas y lugares comunes bastan para justificar sus acciones"
