En un escenario abarrotado por delegaciones fue inaugurada ayer la cumbre de migraciones por el presidente Evo Morales, quien en un prolongado discurso fustigó la política de EE.UU. de construir muros y en contraposición propuso alentar la constitución del derecho al desplazamiento y a una renta básica universal. Los discursos posteriores se sumaron a la crítica a Donald Trump.
“Si la crisis no es grave y devastadora en el norte, es gracias al trabajo barato de los migrantes”, expresó el mandatario.
Estuvo acompañado en la testera principal por personalidades como los expresidentes de Ecuador, Rafael Correa, del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero y de Colombia Ernesto Samper.
La Conferencia de Pueblos de Tiquipaya fue convocada luego de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, definió poner en marcha una política migratoria que incluye la construcción de un muro en la frontera con México y la expulsión de extranjeros sobre todo vinculados con ilícitos para frenar delitos y garantizar empleo para estadounidenses.
Morales cuestionó la línea trazada por el mandatario estadounidense y afirmó que la migración es un factor de desarrollo. “Ninguna sociedad progresa aislada”, reflexionó y abogó por un mundo sin un ser humano ilegal, sin comunidad, sin libertad y sin ciudadanía.
Samper fue uno de los primeros en intervenir en el panel ciudadanía universal y calificó de "Trumpadas" las acciones del gobierno de Washington. Llamó a luchar para acabar con los muros y convocó a los latinoamericanos en otras partes del mundo a retornar a la región que “es el mejor sitio para vivir”.
Rodríguez Zapatero fue otro de los que intervino y llamó a la unidad como condición para hablar de la ciudadanía universal, además de sumarse a los cuestionamientos a la política de Washington. “Señor Trump da igual que renuncie a París y da igual que de los discursos xenófobos...la historia no se va a detener ni por un gobernante que desprecie los derechos humanos”, sostuvo.
