El investigador estadounidense, Eric Jellen, consideró ayer que el reciente descubrimiento del genoma de la quinua puede ser una amenaza para Bolivia, que es el segundo productor de esta semilla del mundo, aunque calculó que el país debe aprovechar la calidad de su cosecha.
Jellen, es uno de los autores de la investigación que descifra el genoma del "Chenopodium quinoa" publicada en la revista científica Nature, participó ayer en La Paz en un foro internacional que busca abordar las oportunidades y desafíos de este descubrimiento para Bolivia.
"El genoma es la secuencia, es la base de secuencias de ADN que constituye a los 18 pares de cromosomas de esa especie", explicó Jellen. La quinua cuenta con 1040 millones de bases de ADN.
