El presidente Evo Morales denunció ayer en la Conferencia sobre Océanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el perjuicio económico que sufre el país a consecuencia de los paros aduaneros en Chile y la injusta "invasión" que privó a Bolivia de un acceso soberano al mar.
Afirmó que desde 2015 se registraron ocho paros en frontera con la consiguiente paralización de actividades por 34 días, que generó una pérdida para Bolivia de $us 206 millones.
“Hubo ocho paros en la frontera con Chile, son 34 días que no circuló la mercancía, la pérdida que ha tenido Bolivia en los ocho paros desde 2015, incluido el último que duró 10 días, ascenderá a 206 millones de dólares”, dijo Morales.
Explicó que ante esa situación, Bolivia acudió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, tomando en cuenta que Bolivia en 1825 nació a la vida independiente con más de 400 kilómetros de costa.
Morales abogó en esa conferencia por el acceso al mar real y soberano de los 32 países sin litoral, por lo que pidió "trascender más allá de los discursos" y generar un nuevo entendimiento para cambiar las condiciones de vida de esos pueblos.
