SIN LEYES
En Bolivia,si una pareja decide alquilar un vientre para ser padres, no existen leyes que protejan sus derechos, afirmó la fiscal Karina Cuba.
Cuando el 27 de abril, una pareja denunció que la niñera desapareció con su hija de ocho meses, no se imaginó el rumbo que tomarían las investigaciones y mucho menos que terminaría en celdas policiales.
La pareja denunció el rapto de su hija en la Unidad de Trata y Tráfico de la Fuerza Especial de Lucha Contra el crimen (Felcc), pero cuando los efectivos policiales llegaron a la vivienda de la niñera apareció su esposo y aseguró ser el padre biológico de la menor.
Ante la confusión generada por las contradictorias declaraciones, la Policía procedió a detener a la pareja denunciante y al supuesto padre biológico.
"Es un caso complejo y sin precedentes", dijo la fiscal Karina Cuba que solicitó a la justicia la detención preventiva de los implicados y ordenó la búsqueda de la niñera que está desaparecida en poder de la bebé.
Tanto la pareja denunciante como el supuesto padre biológico presentaron un certificado de nacimiento en el que registran a la niña como hija suya.
Cuba anunció que se convocará al médico que atendió el parto. Pero más allá de esta irregularidad, el fondo del asunto es que la denuncia por rapto dio pistas para investigar un caso de "vientre de alquiler", práctica que no está regulada en Bolivia.
La pareja que denunció el rapto, un ingeniero y una médica, declaró que pagó una importante suma de dinero para alquilar el vientre de la mujer a la que luego también contrataron como niñera. De un día a otro, la mujer desapareció cuando la bebé cumplió ocho meses.
"No existen leyes sobre la figura de madre sustituta o vientre de alquiler" aclaró la fiscal.
En este caso tampoco existen documentos que respalden la versión de la pareja que asegura que pagó para que una persona a la que no conocían lleve en su vientre a su hija.
