El fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, informó ayer que se conformará una comisión de peritos que indagarán el rastro del dinero robado al carro de la empresa de seguridad Brinks el 30 de marzo en la carretera a Roboré, Santa Cruz.
De momento hay versiones de que el dinero fue quemado, enterrado e incluso repartido entre los atracadores, frente a eso el Guerrero manifestó que será esta comisión la que defina e investigue qué pasó con los aproximadamente 723 mil dólares que fueron robados, según información del ministro de Gobierno, Carlos Romero.
"Vamos a desplazar peritos en próximos días para que puedan hacer toda una inspección y análisis de la casa donde supuestamente estaba el dinero para que se haga la pericia. Deben haber restos o rastros del dinero si hubiera sido quemado”, dijo Guerrero.
Precisó que ni bien ocurrió el atraco, la Fiscalía conformó un equipo de investigadores que se desplazó a la zona para hacer las pesquisas del caso.
