FORTALEZA
El exgobernador Suárez afirmó que su encarcelamiento le da la fortaleza para seguir luchando para recuperar las libertades y la democracia de Bolivia.
El vicepresidente del Movimiento Demócrata Social (MDS) y exgobernador de Beni, Ernesto Suárez se quedará en la cárcel de Mocoví, en Trinidad. La justicia declaró improcedente el recurso de pedido de cesación a su detención preventiva que interpuso la defensa del exgobernador.
"Declaran improcedente el recurso de apelación de Ernesto Suarez cada abuso más fuerzas para seguir luchando", escribió el diputado Tomás Monasterios en su cuenta de Twitter.
Ayer lunes, se llevó adelante la audiencia en la que se analizó la cesación de la detención preventiva de Suárez, pero la justicia resolvió rechazar su pedido para asumir su defensa en libertad en el caso de legitimación de ganancias ilícitas.
El 16 de marzo, fue enviado a la cárcel de Mocoví, en Trinidad. Suárez calificó la medida como una "persecución política" instrumentalizada por el Gobierno a través de la justicia y la Fiscalía.
La decisión fue apelada y se fijó audiencia para el 29 de marzo, sin embargo fue suspendida por la excusa de un vocal.
Ayer Suárez fue acompañado por el líder del MDS, Rubén Costas, el senador Óscar Ortiz, Yerko Nuñez y otros legisladores como Tomás Monasterios.
"En estos momentos el MAS acosa a nuestro líder y compañero Ernesto Suárez durante su audiencia", manifestó en su cuenta de Twitter, Nuñez.
Por su parte, Suárez antes de la audiencia responsabilizó de su detención a instrucciones de Palacio de Gobierno y de la Vicepresidencia del Estado.
"No voy a tranzar y no me van a callar", sostuvo Suárez.
Añadió que no tenía la menor duda que prime la "presión política" sobre los vocales para mantenerlo tras las rejas, y no permitir que asuma su defensa en libertad.
