El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, se declaró ayer indignado con el encarcelamiento de Ernesto Suárez y manifestó que Bolivia ha sido convertida en un “país de perseguidos y perseguidores”.
Sostuvo que esta tarde fue aciaga para la democracia, puesto que un juez envió a Suárez a la cárcel de Mocoví con detención preventiva por un caso de supuesta legitimación de ganancias ilícitas.
Para el gobernador, es indignante que hayan encarcelado a Suárez bajo el argumento de que podría fugar, cuando en los últimos cinco años él no dejó el país a pesar de los múltiples procesos que enfrenta.
Costas afirmó que esta decisión judicial es “la revancha del masismo”, que de forma desesperada busca hacer desaparecer a los opositores de forma “aberrante”.
