RECHAZO
La Confederación de Empresarios Privados rechaza el alza al impuesto sobre los beneficios del sector financiero por ser "inconsistente".
Ante la propuesta del Gobierno del incremento al impuesto a las utilidades de los bancos, la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) informó que este sector considera injustificable una nueva alza tributaria, ya que a mayores impuestos a la banca habrá menos créditos para los ciudadanos.
“A mayores cargas tributarias, menores utilidades para la reinversión y capitalización de las empresas. En síntesis, con la propuesta del Gobierno de incremento del impuesto a las utilidades de la banca, la recaudación estatal aumentaría en Bs 75 millones, lo que representa Bs 750 millones menos para ser prestados a la población que demanda estos recursos para su actividad económica, crear empleo y, finalmente, contribuir al desarrollo del país”, detalló el secretario ejecutivo de Asoban, Nelson Villalobos.
“El crecimiento de los préstamos para los distintos sectores y la población se da en la medida en que se fortalece el patrimonio de los bancos. La Ley de Servicios Financieros establece que los bancos deben mantener un capital regulatorio del 10 % de los activos ponderados por riesgo, principalmente cartera de préstamos; esto significa que por Bs 100 capital, los bancos pueden prestar Bs 1.000, es decir diez veces más. Si los bancos quieren prestar más aún, por ejemplo Bs 2.000, están obligados a incrementar su capital a Bs 200, de lo contrario no pueden expandir la cartera de préstamos”, manifestó Villalobos, a través de un boletín de prensa.
“Por lo tanto, las utilidades de los bancos están estrechamente ligadas a la capacidad de crecimiento de la cartera de préstamos y, por consiguiente, a los efectos multiplicadores de esa cartera, que son el crecimiento económico, la creación de empleo y el desarrollo de las empresas productivas, entre otros”, aclaró.
DESINCENTIVO
“El ambiente de negocios en el sector se ve afectado por el continuo incremento de impuestos y la cambiante política tributaria que busca imponer mayores cargas impositivas al sector financiero, cuando este sector se hace más eficiente y busca generar utilidades como en cualquier otra actividad económica donde se invierte un capital de riesgo y se espera una rentabilidad acorde a estos riesgos”, declaró Villalobos.
El representante de Asoban subrayó también: “la banca es un sector que cuenta con inversión local e inversión extranjera. El tratamiento tributario de que es objeto constituye un desincentivo para la inversión en este sector. El cambio en las reglas de juego sensibiliza a los inversionistas que desean invertir en la banca, ya que por el hecho de ser más eficientes y lograr incrementar sus utilidades, son objeto de mayores impuestos”.
