El Gobierno del MAS como parte de su campaña institucional contra los resultados del referéndum del 21 de febrero de 2016, instruyó a sus funcionarios qué no decir sobre la relación del presidente Evo Morales y su exnovia Gabriela Zapata, en el presunto caso de tráfico de influencias, y por el contrario recomendó destacar las “mentiras” de los medios de comunicación.
“A la pregunta de la relación entre Gabriela Zapata y el Presidente Evo Morales, no se hacen comentarios sobre la vida personal de nadie, pues solo buscan generar un morbo innecesario. Lo importante son las mentiras generadas por los medios para confundir a la población”, se lee en parte del escrito que fue facilitado ayer a ANF por fuentes cercanas al Gobierno.
De manera coincidente, la ministra de Comunicación, Gisela López, consultada ayer miércoles sobre la relación Morales-Zapata, respondió: “Yo no me voy a referir en ningún momento a la vida particular del presidente ni del vicepresidente”.
