Seis gobernaciones de Bolivia comenzaron el año con nuevos impuestos y crearon empresas para generar recursos o salieron en busca de créditos para alivianar sus finanzas. Chuquisaca y Beni reducirán salarios a funcionarios, según publicó ayer un diario de circulaación nacional.
El secretario de Economía de la Gobernación de Santa Cruz, José Luis Parada, informó que trabajan en la aplicación de los impuestos a la propiedad de vehículos a motor para navegación aérea y acuática; y a la afectación del medio ambiente.
“Esperamos que se ejecute a inicios del segundo semestre”, afirmó Parada.
Además manifestó que trabajan en ambos tributos porque recaudaron 8.300.000 Bolivianos en siete meses con el impuesto a la sucesión hereditaria, además donaciones de bienes inmuebles y muebles sujetos a registro público, que se aplica desde julio del año pasado.
El secretario de Finanzas de la Gobernación de Beni, Edwin Cáceres, anunció que a la gestión de nuevos impuestos se sumará la reducción de salarios.
"Antes, el gobernador ganaba 17.980 Bolivianos, ahora ganará 1.800", sostuvo.
En Cochabamba, se apuesta a la generación de ingresos propios y gestionar proyectos concurrentes. El responsable de Economía y Finanzas de Chuquisaca, Franco García, informó que ya se ejecuta entre 5 % y 7 % de reducción salarial.
En el resto de administraciones departamentales se perfila iniciativas para encarar los problemas derivados de la reducción de ingresos económicos.
