El vicepresidente Álvaro García Linera dio ayer sábado cinco lecciones a soldados y marineros para la experiencia militar y la vida civil, durante un discurso de 22 minutos ofrecido en el acto de licenciamiento del primer escalón de la categoría 2016, efectuado en la Brigada Aérea de la ciudad de Cochabamba.
Tras la intervención de otros oradores, García Linera esperó su turno para tomar el atril, saludar y luego agarrar el micrófono para bajar hasta el patio de honor y ponerse al frente de la columna de soldados que hasta ese momento ya llevaban casi cuatro horas parados en medio del sol.
“La experiencia del servicio militar, es una experiencia obligatoria que marca el destino y la vida de cada uno de los jóvenes que pasan por el servicio militar obligatorio”, dijo al inicio de su discurso, en el que resaltó que la enseñanza militar es para defender la integridad territorial y las instituciones democráticas del Estado.
Explicó que tras el licenciamiento, cada joven desempeñará una infinidad de actividades sin olvidar los esfuerzos y los dolores necesarios para templar el espíritu de un hombre y una mujer al servicio de la patria.
“Quiero aprovechar para hacer recomendaciones, cinco lecciones, cinco reglas, cinco leyes, individuales, familiares, personales que cada uno de los soldados no debe olvidar a lo largo de su vida. Dame el micrófono…”, dijo para luego dar una extensa teoría del significado de la palabra soberanía.
Cuando comenzó a desarrollar la segunda lección, al fondo de la transmisión televisiva, se oían los silbidos y pedidos de "¡hora!", que interrumpieron la oratoria y el estilo magistral del vicepresidente que atinó a responder: “ahorita, compañeros, ahorita se van a ir los soldados, van a compartir con la familia, no se preocupen" (silbidos).
