El Wolverhampton, al derrotar a domicilio al Liverpool del alemán Jurgen Klopp (1-2), protagonizó ayer la primera gran sorpresa de los dieciseisavos de final de la Copa de Inglaterra, que se juega a partido único.
La confrontación se puso muy pronto favorable para el Wolves, que milita en la "Championship" (Segunda división inglesa), y que marcó el 0-1 en el primer minuto, en remate de cabeza de Richard Stearman, tras saque de falta lateral y en posible posición de fuera de juego.
El tanto fue un mazazo para los "Red", que salieron sin algunos de sus habituales y que se lanzaron con más cabeza que orden en busca del empate, pero que al borde del descanso, en una acción de contragolpe, vieron como el austríaco Andreas Weimann (m.41) ponía el 0-2 en el marcador.
En la segunda mitad, ya con el portugués Coutinho sobre el terreno de juego, al que minutos después se unió la entrada de Sturridge, el Liverpool se lanzó sobre la meta rival, pero se encontró con una muralla bien ordenada.
