Gabriela Zapata, la expareja de Evo Morales, es acusada por el Ministerio Público por la comisión de seis presuntos delitos, con una condena máxima de 10 años de cárcel para el delito de ganancias ilícitas.
Además de legitimación de ganancia también es acusada por los delitos de asociación delictuosa; uso de instrumento falsificado; uso indebido de bienes y servicios públicos; falsedad ideológica; y contribuciones y ventajas ilegítimas.
Pero además, según el auto de apertura del juicio oral, se sostiene que Zapata recibió en sus cuentas personales las sumas de Bs 1.9 millones y $us 482.000 para compra de bienes inmuebles y anticrético.
También recibió de Antonio Assef y Fernando Ramos, $us 50.000 y posteriormente 10.000 para tramitar licencias de funcionamiento de casinos.
La documentación también devela información relacionada a los otros cinco coimputados en elcaso Zapata. Carlos Ramírez, Ricardo Alegría y Wálter Zuleta, serán acusados por los mismos delitos pero en grado de complicidad.
Mientras que Cristina Choque y Jimmy Morales Cuba, por incumplimiento de deberes; uso indebido de influencias y asociación delictuosa; y uso indebido de bienes y servicios públicos, delitos por los que podrían ser condenados a ocho años de prisión.
Según la información, los socios de Zapata, Dennis Grundy, Sigfredo Antelo y Javier Lozada, no son mencionados en la acusación de la Fiscalía.
En los documentos se califica como falsos documentos como el carnet de identidad de Zapata, el certificado de nacimiento de su presunto hijo y el título profesional de la carrera de derecho de la Universidad Mayor de San Andrés.
A partir de la vida privada del primer mandatario y un supuesto tráfico de influencias que generó en 2016 una cadena de noticias acaparó la atención de la opinión pública por varios meses. La joven, que dijo haber tenido un hijo con Morales, se hizo rica rápidamente. Luego, una jueza determinó la inexistencia del niño.
"TELESERIE"
