La Central Obrera Departamental (COD) y los vecinos de Santa Cruz calificaron ayer el paro de 72 horas de la CNS como "criminal” y solicitan al Gobierno enjuiciar y despedir a los médicos que cumplen esa medida, ya que atentan contra el derecho a la salud de la población.
La ministra de Salud, Ariana Campero, dijo en su cuenta de Twiter: "los sindicatos de la CNS afectan la salud de asegurados y perjudican a ciudadano que trabaja”.
Los médicos y trabajadores de la CNS afirman que las movilizaciones son garantizadas por la CPE, por lo tanto, no temen a las amenazas. Además, aseguran que reciben el apoyo de su ente matriz, la Central Obrera Boliviana (COB).
A su vez, el secretario ejecutivo de la COD de Santa Cruz, Rolando Borda, pidió al Ministerio de Salud deje vacante las fuentes laborales de los médicos que no quieren trabajar porque hay otros que pueden ocuparlas.
