La alegría de los habitantes de la provincia de Jujuy, al noroeste de Argentina, por el paso del Dakar se transformó en segundos en dolor y tristeza tras el alud de este martes que dejó al menos dos muertos, decenas de heridos y un millar de evacuados.
El alud afectó principalmente a la localidad de Volcán, unos 1.530 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, durante la madrugada del martes 10 y fue producto de las intensas lluvias que azotaron la zona durante los últimos días.
La ruta que los pilotos del Dakar usaban ese mismo día de enlace para llegar al campamento de Salta, donde comenzaba la novena etapa que debía disputarse ayer miércoles, quedó tapada por el agua y el barro.
La organización decidió no solo cancelar la jornada de ayer por el "gigantesco deslizamiento de tierra causado por tormentas" sino también poner "a disposición sus medios y recursos sanitarios para reforzar la labor de las fuerzas de salvamento local que trabajan" en el lugar.
