El Ministerio de la Presidencia aseguró ayer que el presidente de Bolivia, Evo Morales, es víctima de un “vulgar montaje” y una “agresión racista”, después de que en las últimas horas circuló un video en el que se acusa al jefe de Estado de activar en su celular un “video porno” en plena sesión de una corte internacional.
Asimismo, el Gobierno asegura que esta falsa acusación contra Morales representa una “agresión racista y xenófoba”, que supuestamente forma parte de un nuevo capítulo en una “guerra de cuarta generación” basada en la mentira y la difamación.
En el documento, el ministerio de la Presidencia también refiere que los “espíritus socavados por la morbosidad mediática y el interés político subalterno” son los que apelan a estas “armas innobles”.
