Luis Barbery, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, dijo ayer que el sector calificó la gestión 2016 "como un año no positivo". Sin embargo, ratificaron su posición de seguir invirtiendo y apostando por Bolivia en 2017.
La posición se sustenta en la disminución que reportó el sector agropecuario, el déficit de la balanza comercial, las pérdidas del sector forestal, el mal resultado registrado en los surtidores privados del país y los daños que soportó el transporte pesado internacional.
Dijo que el incremento en los costos de producción, la demanda de productos y servicios, la desaceleración de la economía, los precios deprimidos de los hidrocarburos y los efectos negativos que dejó la sequía fueron los factores que afectó al sector privado.
En cuanto a las proyecciones a 2017, Barbery dijo que los empresarios están prestos a invertir más de 3.000 millones de dólares, siempre y cuando desde el Gobierno determinen incentivos fiscales a la inversión.
