La Comisión de Ética de la Cámara de Diputados resolvió admitir la denuncia formulada por el opositor Rafael Quispe contra la oficialista Gabriela Montaño, por supuestas injurias.
Quispe denunció a Montaño porque en una conferencia de prensa la presidenta de la Cámara de Diputados se refirió a él con términos como “calaña” y “compinche”, y dijo que protege un acto de corrupción en el que se vio implicado su colega Amílcar Barral.
El opositor aseveró que con esas palabras Montaño lo trató como “delincuente”. La denunció en base al numeral 8 del artículo 8 del Reglamento de Ética, el cual califica como falta grave “imputar falsamente a otro asambleísta por un delito por cualquier medio”.
Montaño afirmó que la denuncia que presentó Quispe “no tiene pies ni cabeza”, y que no encuentra el insulto del cual se queja el opositor.
