El coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia, Mauricio Ramírez, recomendó ayer a las instituciones del Estado enfocar sus acciones en las comunidades más débiles a los efectos del cambio climático y a los fenómenos naturales. Sugirió hacer un análisis a detalle de las vulnerabilidades ambientales de cada región para prepararse y contar con una capacidad institucional de respuesta inmediata.
En 2013, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó un informe de Desarrollo Humano a nivel global que se concentraba en analizar el fenómeno del cambio climático y sus consecuencias.
En el caso de Bolivia, advertía de los efectos de la sequía y de inundaciones. Pero, las acciones realizadas por los Gobiernos, desde el central y subnacional, no fueron suficientes para afrontar este problema que actualmente perjudica a por lo menos a cinco departamentos.
