TARIJA
El caso más crítico es el que vive el municipio de El Puente que no tiene agua ni para el riego de sus cultivos ni sus ganados.
La escasez de agua que varios departamentos de Bolivia afrontan aún causa desazón en la población, sobre todo en La Paz, Cochabamba, Tarija, Sucre, Oruro y Potosí que pese a que enfrentan el problema desde hace mucho tiempo, en 2016 la situación se agudizó y ahora en algunas ciudades, por la desesperación, recurren a marchas para conseguir que el Gobierno garantice el acceso a este recursohídrico.
Para el 9 de diciembre, los cívicos de siete ciudades marcharán ante la crisis que soportan varias regiones del país. La movilización comenzará a las 14:30 en esas ciudades.
En La Paz, desde el 8 de noviembre, la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas), determinó racionar agua a 94 barrios de la zona Sur y la Ladera Este, pero, el plan se modificó y ahora también el racionamiento afecta a los vecinos de la zona Oeste y suman más de 130 barrios perjudicados.
La falta de lluvia en Oruro agudizó el problema de la sequía, donde varios animales, sobre todo camélido fallecieron por la escasez de alimento y líquido. Pero, lo que más aflige a los orureños es el estado del lago Uru Uru que redujo en un 34,4 % de su caudal debido a los efectos del calentamiento global.
El gobernador Víctor Hugo Vásquez admitió el problema y dijo que se tomarán medidas preventivas para que no desaparezca el lago e incluso garantizó el monitoreo del caudal.
En Cochabamba, pese que el problema de agua es recurrente, este año el problema empeoró ante la ausencia de lluvias. En las últimas semanas, los vecinos se organizaron para protestar y clamar por el recurso e incluso fueron gasificados cuando abrieron las válvulas de la laguna Merced.
Después de sufrir meses por el abastecimiento de agua, en Sucre el anterior mes se registraron lluvias que parcialmente aminoró el problema porque el caudal del río Ravelo que es la principal fuente que alimenta la distribución subió de nivel.
