La Cancillería de Bolivia anunció ayer la desclasificación de los documentos diplomáticos de las dictaduras del país de 1966 a 1979 para que los familiares de los muertos y desaparecidos de la época puedan tener pistas sobre esos crímenes.
El canciller David Choquehuanca dijo en un acto que tomó esa decisión para "recuperar la memoria histórica de los acontecimientos suscitados en el período de las dictaduras" y develar cómo actuaban los diplomáticos de entonces.
Agregó que las nuevas generaciones deben saber cómo fueron los tiempos de la dictadura y que es necesario reescribir la historia y desnudar "el método de la masacre que fue utilizado sistemáticamente para imponer y dominar a los pueblos de nuestra región".
Una dirigente de la Asociación de familiares de detenidos y desaparecidos mártires por la liberación nacional (Asofamd), Ruth Llanos, espera que, a partir del acceso a los documentos confidenciales, se pueda concretar el "derecho a la verdad, porque sin verdad no hay memoria, ni justicia".
