El ministro de Gobierno, Carlos Romero, anunció ayer que la nueva Ley del Indulto que se analiza en el Ejecutivo, tendrá “muchos candados” para evitar que gente peligrosa salga de la cárcel para cometer otros crímenes, que afectan a la seguridad ciudadana.
Admitió que la última medida del indulto “tenía normas ambiguas” generando los actuales problemas de reincidencia de delitos. Aseguró que el nuevo indulto está tomando todas las previsiones y poniendo muchos candados.
Romero sostuvo que el Consejo de la Magistratura debe actuar en base a la información que será enviada por el ministerio de Gobierno, porque esa es la entidad para fiscalizar el trabajo de los jueces y si no lo hace, deben asumir las comisiones legislativas en su rol de fiscalización.
En su criterio, cuando un funcionario recibe una solicitud de procedimiento abreviado, tiene que actuar bajo conceptos de la “sana crítica” y poner en la balanza los elementos para ver si corresponde o no otorgar ese beneficio.
