Aunque la concejala secretaria (Elizabeth Ugarte) renunció el jueves 27 y la presidenta (Ximena Prieto) y vicepresidenta (Azucena Fuertes) lo hicieron ayer, la crisis del ente deliberante se extiende hasta la próxima sesión que será el jueves 3 de noviembre porque las dos últimas tienen baja médica por enfermedad.
Las renuncias surgieron tras la sesión del jueves 27 de octubre, en la que los funcionarios del Concejo Municipal denunciaron malos tratos de parte de las mujeres de la directiva.
La carta de Prieto llegó al Concejo Municipal a las 8:00. En ella explicó que renuncia por razones de salud, al haber sido atendida de emergencia la madrugada del 28 de octubre por la paralización de la pierna debido a una crisis nerviosa.
También solicitó licencia los días 28 de octubre y martes 1 de noviembre en aplicación del reglamento que está vigente en el Concejo Municipal.
La carta de Azucena Fuertes también llegó a las 8:00 en la que hace referencia a su renuncia irrevocable al cargo de vicepresidenta del Concejo Municipal de Potosí alegando problemas de salud porque habría sido hospitalizada en la madrugada del 28 de octubre.
La concejala de Unidad Nacional presentó la baja médica otorgada por la Caja Nacional de Salud que hace referencia a los días 28 y 29 de octubre.
El Potosí consultó con la presidenta y algunos concejales sobre la sesión de hoy, pero existe concenso en sentido de que de no estar presente Ximena Prieto o Azucena Fuertes no se podrá deliberar porque existen licencias por bajas médicas.
Se prevé que recién el jueves 3 se podría instalar la sesión, aceptar las renuncias de las integrantes de la directiva y dar paso a la elección de una nueva.
No será fácil porque quienes resulten elegidos para la directiva solo dispondrán de dos meses de actividad, puesto que el reglamento establece que la elección se debe dar en enero de cada gestión.
Tampoco existen funcionarios interesados a ocupar esas responsabilidades dejadas por las tres concejalas.
