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PUNTOS era la agenda que Chile y Bolivia debería haber tratado, pero suspendieron ambos países sin fecha alguna.
El agente de Chile para la demanda marítima, José Miguel Insulza, aseguró ayer que el diálogo con Bolivia es imposible en tanto prime la “violencia verbal” que –según la autoridad– ejerce la administración del presidente Evo Morales en contra de La Moneda.
“Al presidente de Bolivia le gusta mucho repetir: 'A Bolivia se le respeta'. Pues bien, el día en que Evo Morales entienda que también 'a Chile se le respeta', será posible emprender, sin más ofensas gratuitas, el lento camino del reencuentro y el diálogo”, escribió la autoridad en una columna de opinión titulada “¿Diálogo imposible? que se publicó ayer en el diario chileno La Tercera.
La administración del presidente Evo Morales demandó en reiteradas ocasiones la instalación de un escenario de diálogo para resolver los “asuntos pendientes” entre ambos países, sin ningún tipo de exclusiones, y el llamado se reprodujo nuevamente el pasado 6 de agosto, aniversario del país, cuando señaló que “Bolivia siempre estará esperando” la voluntad de Chile para este efecto.
El jefe de Estado recordó entonces que en 2006, durante su primer mandato, propició con su par de Chile, Michelle Bachelet, la Agenda de 13 puntos, un mecanismo de discusión acordado el 17 de julio de 2006 que incluye el asunto marítimo.
Insulza hace mención a este encuentro en su columna. Escribe: “Hay una agenda de 13 puntos que Bolivia parece haber desechado en la violencia verbal de los últimos años. Dos de esos puntos –el tema marítimo y el carácter internacional compartido del río Silala– están ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El resto incluye temas de importancia, como el libre tránsito y la integración fronteriza, que requerirían tratamiento urgente”.
Este acercamiento fue “suspendido unilateralmente” por Santiago a finales de 2010, recordó el canciller boliviano.
