A don Pedro Rivero Mercado lo despidieron al son de banda, aquella que tanto le gustaba. Su propio hijo, Pedro F. Rivero Jordán, dijo al final de la misa de cuerpo presente, que en ese momento a su padre le hubiese gustado escuchar el taquirari de los Tauras (su comparsa de años) o el Viva Santa Cruz.
Y precisamente, mientras sacaban el féretro de la sala Manantial de Las Misiones un grupo interpretaba estos ritmos que tanto alegraron en vida a don Pedro. Es más, muchos de los trabajadores de El Deber todavía lo recuerdan con buen ánimo y hasta llevando el ritmo cuando una banda tradicional le interpretaba música oriental durante el festejo de sus cumpleaños.
Lo mismo sucedió durante el propio funeral, en el Cementerio Norte, cuando una banda interpretó ritmos cruceños mientras sus familiares, amigos, canillitas y otras personas que lo conocieron, le daban el último adiós, al mediodía de hoy, bajo un sol radiante.
No faltaron las palabras emotivas de representantes de instituciones a las que don Pedro Rivero perteneció en vida, tanto en la misa de cuerpo presente como durante su entierro. Una de las autoridades que hizo uso de la palabra fue el gobernador Rubén Costas.
Los canillitas y distribuidores de periódicos, algunos de los cuales lo acompañaron por más de 50 años en su labor periodística, portaron un letrero dándole el "adiós" y escoltaron el cortejo fúnebre durante el recorrido hasta el campo santo, ubicado en la avenida Alemania.
Su eterna compañera Rosita Jordán mostró mucho temple a pesar del dolor que le embargaba por la pérdida de quien fue su esposo por más de 60 años y con palabras emotivas agradeció a cada uno de los presentes.
El padre Juan, que concelebró la misa con el padre Hugo Ara, acompañó hasta su última morada en el cementerio, donde interpretó con su tradicional armónica la canción "Sublime gracia". El sacerdote había explicado a los presentes que había asistido espiritualmente a don Pedro durante las últimas semanas, particularmente las últimas dos en las que fue a la clínica cada día donde estaba internado.
El adiós a don Pedro reunió a autoridades y políticos, pero sobre todo a gente de a pie que incluso lo despidió batiendo palmas a lo largo del recorrido por las calles por las que pasó el carro fúnebre.
El Deber transmitió al vivo toda la ceremonia de despedida y el último adiós a este reconocido periodista, ex diplomático, pero sobre todo hombre de bien que dejó huellas imborrables.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
