La COB, aliada del gobierno de Evo Morales, encabezó la movilización de los trabajadores fabriles y de los empleados despedidos de Enatex que ha cerrado sus puertas este fin de semana dejando en la calle a alrededor de 800 dependientes.
El secretario ejecutivo de la COB, Guido Mitma, cuando se le consultó si esto podría llevar a revisar la permanencia de la entidad en el Pacto de Unidad, que es la plataforma social que respalda al Gobierno, dijo: "sí, si no somos escuchados vamos a llamar a un ampliado para analizar estos temas".
El dirigente explicó que con el cierre de Enatex se está "pisoteando" la Constitución Política del Estado, la Ley General del Trabajo, el fuero sindical y se está vulnerando el derecho de las trabajadoras en gestación que también fueron despedidas.
"Exigimos una reunión con el presidente y este decreto 2765 debe ser abrogado, además de que deben restituir a nuestros compañeros a sus fuentes laborales", manifestó Mitma.
La COB es aliada del Gobierno e, incluso, comparte algunos espacios de poder en la ALP.
ENFRENTAMIENTOS
Ayer en la mañana y por el Día del Fabril una marcha de este sector se dirigió a la planta de Enatex en la zona de Villa Fátima e intentó tomarla físicamente. La Policía usó agentes químicos para dispersar a los movilizados y detuvo a 76 trabajadores y el dirigente Luis Coarite perdió una mano en el enfrentamiento con policías.
