El Banco Central de Bolivia (BCB) a través de su presidente Marcelo Zabalaga rechazó ayer que la incursión de un nuevo corte de billete de 500 Bolivianos (Bs) haya previsto la inflación del IPC, y dijo que por el contrario busca aumentar el volumen de negocios en moneda nacional.
La nueva familia de 691 millones de billetes, que empezará a circular a partir de 2018, costará al Estado 308 millones de bolivianos. Durante una conferencia de prensa ofrecida por el máximo ejecutivo del BCB junto al gerente de Tesorería, Sergio Cerezo, y el gerente de Operaciones Monetarias, Abel Sanjinés, se informó las razones por las que se determinó el cambio de billetes, así como la incursión del nuevo corte de Bs 500 en la economía monetaria.
Consultado si la emisión del billete de Bs 500 prevé la acumulación de la inflación de los próximos años, Zabalaga respondió: "Temíamos una interpretación de este tipo, pero la mayor parte de los países que tienen billetes de denominación alta los emiten no en previsión de inflación, sino en previsión del incremento del volumen de negocios, que es lo que estamos haciendo".
