El tesorero de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Walter Zuleta, volvió ayer a comparecer ante la comisión de fiscales que investiga la gestión del exdirigente Carlos Chávez. En esta ocasión, el directivo, a nombre del ente federativo, se constituyó en víctima de este proceso.
Al igual que lo hizo Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) en agosto pasado, los actuales dirigentes de la FBF también se consideran afectados por los presuntos hechos delictivos de sus antecesores, a quienes se les acusa de organización criminal, uso indebido de influencias, estafa agravada, entre otros.
“Nos hemos apersonado a la Fiscalía con la FBF para constituirnos en victimas del proceso que está investigando”, comentó ayer el directivo al ingresar al Ministerio Público, en Sucre, lugar que visitó en reiteradas oportunidades desde que comenzaron las investigaciones por los supuestos malos manejos en el fútbol nacional.
