Tras casi dos meses de movilización, las personas con discapacidad que no firmaron el acuerdo con el Gobierno, ratificaron ayer que la vigilia continuará al igual que las medidas de presión, hasta reunirse con el presidente, Evo Morales, para hablar de sus demandas como el bono de 500 Bolivianos, al que consideran irrenunciable.
El dirigente David Cayo informó a Erbol que el acuerdo suscrito la semana pasada no es válido para el sector movilizado, porque son dirigentes que pertenecen al gobierno y no representan a la mayoría de los discapacitados que llegaron a La Paz.
El representante jurídico de la marcha, Franklin Vargas, indicó por su lado, que los once representantes departamentales se encuentran dentro de la marcha y que ninguno firmó el acuerdo con el Gobierno.
Manifestó que ese hecho, de por sí invalida el acuerdo porque durante la semana anterior, el Gobierno prolifero la renuncia de David Cayo, quien fue ratificado en el cargo.
Vargas aseguró que el dirigente firmante del acuerdo, Roberto Nacho, "no representa a nadie, menos es presidente de la Confederación, por tanto no es un dirigente orgánico".
Afirmó que el acuerdo fue suscrito por personas que solo tienen firmas y no cargos.
"Hemos visto que sólo tres federaciones estuvieron presentes, la de Oruro que es legal y legítimo, lo reconocemos, sin embargo Chuquisaca y Cochabamba, no son legales", indicó.
Según las personas con discapacidad, la Central Obrera Boliviana (COB) expresó su apoyo a los discapacitados sin descartar sumarse a las movilizaciones que serán reforzadas esta semana con más personas que llegarán a la Sede de Gobierno.
MEDIDAS DE PRESIÓN
Han pasado más de 60 días de vigilia, 15 días que se colgaron en puentes y 35 jornadas de marcha desde Cochabamba a La Paz, y a la fecha las personas con discapacidad no lograron entablar diálogo con el presidente Morales.
El sector se encuentra más de una semana en La Paz y el presidente aún no los recibe en Palacio; mientras que efectivos policiales continúan resguardando el acceso a la plaza Murillo.
"Todas las federaciones han repudiado se han sacado sangre rechazando (el acuerdo), (ellos) no son interlocutores validos de nuestro sector, reciben recursos económicos del Estado (…) El Gobierno ha querido minimizar nuestras reivindicaciones legitimas reuniéndose con funcionarios afines", denunció el dirigente del sector, David Cayo.
Cayo lamentó que personas afines al Gobierno hayan firmado un acuerdo velando sus propios intereses y alegó que la dirigencia que encabeza la marcha no traicionará el mandato de las bases.
La pasada semana el Gobierno firmó acuerdos con personas discapacitadas que no fueron parte de la caravana.
Anunció que en distintos puntos del país comenzarán a colgarse en los puentes, iniciarán marchas, huelgas de hambre y en La Paz radicalizaran las medidas de presión, si es que el Gobierno aún se niegue a atender sus demandas.
