El saldo de la deuda externa boliviana al cierre de la gestión 2015 aumentó en 10,5 % respecto al año precedente, reportó hoy el Banco Central de Bolivia (BCB), asegurando que a pesar de esta situación su estructura "sigue siendo sostenible".
"El ratio entre el saldo y Producto Interno Bruto (PIB) alcanza a 19,1 % y la relación servicio de la deuda sobre exportaciones alcanza a 5,5 %", lo que muestra un alto grado de sostenibilidad de la deuda y margen para nuevo endeudamiento", precisa el informe oficial.
El saldo registrado alcanzó a 6.341 millones de dólares, frente a los 5.736 millones del 2014, un incremento de 604 millones.
Tres cuartas partes de la deuda externa corresponden a fuentes multilaterales (esencialmente CAF y BID); el 11 por ciento tiene origen bilateral, siendo China el principal acreedor, mientras que el restante 16 por ciento corresponde a deuda privada que contrajo el Estado con la emisión de bonos.
En el 2015, Bolivia contrató 18 nuevos préstamos por 1.528 millones de dólares, destinados sobre todo a proyectos públicos de infraestructura vial, dotación de agua y riego y de energía renovable, añade el documento.
ENTRE 2006 Y 2015
Entre 2006 y 2015, la deuda interna del TGN creció de Bs 24.130 millones a Bs 28.209 millones ($us 4.047 millones), según datos incluidos en el libro 10 años de economía boliviana del ministerio de Economía.
Para el Gobierno, el endeudamiento del Tesoro General de la Nación en la última década se caracterizó por un manejo responsable y prudente.
Por ejemplo, se extendieron los plazos de pago, se bolivianizó la cartera y la contratación a tasas de interés bajas. De esa manera se redujeron los factores de vulnerabilidad y se garantizó la estabilidad y sostenibilidad de las obligaciones internas.
Hasta 2015, el 99,9 % de la deuda se encontraba a plazos largos mayores a cinco años, mientras que en 2005 el 33,2 % del saldo estaba concentrado en plazos menores a cinco años.
El texto señala que en los últimos 10 años se redujo el ritmo de crecimiento de estos pasivos.
