Los obispos de Bolivia, reunidos en su Asamblea 101 en Cochabamba, tras la polémica por la difusión de la Carta Pastoral sobre narcotráfico, expresaron que no se acobardarán y convocaron a construir liderazgos que unan a Bolivia.
"Jamás tenemos que resignarnos, menos acobardarnos de ser firmes en la identidad cristiana sin debilitar ni relativizar la opción preferencial por los pobres", señala el mensaje leído por el presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Ricardo Centellas.
Este mensaje se produce luego de que el Gobierno emplazó a los obispos a presentar pruebas para sustentar la Carta Pastoral que afirma que el narcotráfico se ha extendido de forma alarmante en Bolivia y que ha penetrado estructuras del Estado y de la economía.
El mensaje indica: "la reciente Carta Pastoral sobre Narcotráfico y Drogadicción dirigida al pueblo boliviano tiene como objetivo hacer tomar conciencia sobre la realidad preocupante".
El documento surgió de la convocatoria del Papa Francisco "a asumir el desafío de vivir la misericordia de Dios en todo el pueblo a fin de superar los signos de la muerte: corrupción que nace de la conciencia indigna del ser humano, narcotráfico que se está enraizando como parte de nuestra cultura latinoamericana, y una injusticia institucionalizada que hiere los derechos humanos, sobre todo de los más débiles".
En la parte final del mensaje, bajo el subtítulo "trabajemos por un liderazgo", los obispos advierten la necesidad de "crear espacios de formación de líderes que sean capaces de integrar a todos los ciudadanos en una Bolivia unida".
