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El 23 de marzo, el presidente Morales anunció que se hará una nueva demanda internacional contra Chile, por el uso de las aguas del Silala.
La Central Obrera Boliviana (COB) y los movimientos sociales cerraron ayer una cumbre política en Cochabamba con una resolución que menciona que pedirán la solidaridad internacional para la reivindicación marítima y la recuperación de las aguas del manantial Silala, informó ayer sábado el dirigente sindical Guido Mitma.
"Vamos a pedir la solidaridad internacional para nuestra reivindicación marítima y la recuperación de las aguas del Silala", sostuvo en la lectura del documento que contiene el compromiso.
Bolivia nació como República en 1825 con costas al Pacífico, pero Chile invadió su territorio en febrero de 1879 y le arrebató 400 km de litoral y 120 mil km2 de tierras ricas en minerales.
En abril de 2013, el gobierno del presidente Evo Morales presentó una demanda contra Chile ante la CIJ para que se obligue al gobierno del país vecino a negociar una salida soberana al mar para los bolivianos en función de los ofrecimientos que les hizo a lo largo de la historia para resolver el diferendo.
Santiago impugnó la competencia de la CIJ para atender este caso, pero en septiembre de 2015 los integrantes de ese tribunal internacional rechazaron la acción y decidieron continuar con el litigio planteado.
Por otro lado, el presidente Evo Morales anunció el 23 de marzo otra demanda contra Chile será presentada ante la CIJ para la defensa de las aguas del Silala, ubicadas en el cantón Quetena Chico del Departamento occidental de Potosí.
Según datos oficiales, el proceso se iniciará porque las aguas de ese lugar fueron desviadas hace más de 100 años a territorio del país vecino como resultado de una concesión, que posteriormente fue anulada por el gobierno de La Paz.
El recurso hídrico se destina actualmente a grandes empresas mineras privadas de la zona del Norte de Chile sin que Bolivia reciba contraprestación alguna, según denunció el vicecanciller Juan Carlos Alurralde hace algunos días.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, calificó como una "estrategia de hostigamiento" y de "poco amistoso" el anuncio de Bolivia de iniciar una nueva demanda legal por la recuperación de las aguas del Silala y ratificó que responderá con una contrademanda.
