SIN PROCESO
En los últimos años el 99 % de los linchamientos no han tenido ni proceso ni, menos, sentencia y la "ley del silencio" funciona. Nadie habla.
Según informes internacionales, Bolivia ocupa los primeros lugares de linchamiento de toda la región latinoamericana. La última muerte, de un hombre con esquizofrenia, que caminaba en busca de su madre, ya fallecida, estuvo precedida de una tortura de siete horas por parte de los vecinos de la urbanización San Luis de El Alto. Creyeron que era un ladrón.
Según la publicación el "Linchamientos en América Latina, ¿cosa del pasado?", dada a conocer en 2015, los casos más concurrentes de linchamientos producidos en Latinoamérica en los últimos años han tenido lugar en Guatemala y Bolivia.
NN.UU., en 2013, informó que Bolivia es el segundo país con mayor cantidad de linchamientos en la región, después de Guatemala; el organismo internacional dice: "es preocupante que en Bolivia se sigan registrando linchamientos y que falten acciones efectivas de las autoridades del Estado".
También el estudio de 2014 "Barómetro de las Américas", de la organización Lapop, realizado en 25 países, determinó que en Bolivia el 37,2 % de la población acepta esos ajusticiamientos, uno de los porcentajes más altos de la región.
En Guatemala se registra un promedio anual de unos 70 linchamientos, mientras que en Bolivia el promedio asciende a 30, según los registros de la Defensoría del Pueblo y medios de comunicación. No se tiene una cifra oficial, puesto que muchos casos no se denuncian y no son conocidos por los medios.
Para el abogado experto en justicia indígena, Marco Mendoza, existe esta práctica donde no llega la justicia.
