La noticia de que las monjas de la congregación Siervas de María abandonarán el trabajo que cumplen desde hace 117 años en el hospital Santa Bárbara de Sucre, movilizó a diversas instituciones de esa ciudad, que desean evitar ello a toda costa.
La decisión que adoptaron y que fue comunicada a través de una nota al Servicio Departamental de Salud (Sedes), no fue bien recibida por los trabajadores del hospital ni por vastos sectores de la población que demandan que las hermanas se queden en el hospital.
El hospital depende administrativamente del Sedes.
Paralelamente, diversas instituciones se organizan para demandar al Sedes que las hermanas mantengan su trabajo.
Las religiosas decidieron dejar su labor en el nosocomio, según dijeron fuentes del Arzobispado de Sucre, debido a que el Sedes, que depende de la Gobernación, en manos Esteban Urquizu (MAS), le pone demasiadas trabas en su trabajo.
