SIETE MESES
Este 19 de marzo se cumplieron siete meses de la muerte de Andrea Aramayo que, tras una discusión cayó y fue arrollada por el coche que conducía su expareja.
Camila G.A., la hija de 8 años de Andrea Aramayo, formalizó querella por feminicidio ante la comisión de fiscales a cargo del proceso penal contra William Kushner.
En la argumentación de la querella asegura que, como hija de la víctima, "recaen sobre mi persona...los mayores efectos del feminicidio de mi mami".
"La defensa de Kushner recurre a la condena y a la denigración de mi mami para justificar un feminicidio, me revictimiza y atenta contra mi dignidad y mi integridad, y me condena por el resto de mi vida".
El 12 de febrero la abogada Audalia Zurita, del equipo de la defensa de Kushner, declaró a la prensa: "tuvimos acceso a la autopsia (psicológica) que elaboró el IDIF de Aramayo, en sus conclusiones dice que ella padecía una patología llamada ‘personalidad límite’, propia de quienes pierden la noción de la normalidad de su conducta" por lo que son propensos a caer en conductas irracionales o anormales, en imaginaciones o alucinaciones. Las declaraciones de Zurita fueron desvirtudas por la parte acusadora.
En declaraciones a ANF, Estefanía Suarez, abogada de la niña, explicó que esas declaraciones le causaron mucho impacto pues Camilla está plenamente informada del proceso, sigue las noticias y conoce los comentarios que se formulan en torno a su madre.
Explicó que la querella está sustentada en la norma internacional y nacional que protege los derechos de la niñez. Apela a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño que dispone que los Estados Partes deben asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, formarse un juicio propio y ejercer el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que le afectan.
