El alemán Nico Rosberg (Mercedes) se convirtió en el primer líder del Mundial de Fórmula Uno, al ganar ayer el espectacular Gran Premio de Australia, marcado por el aparatoso accidente del español Fernando Alonso (McLaren), por fortuna, sin mayores consecuencias.
Rosberg, subcampeón mundial los dos pasados años, logró su decimoquinto triunfo en la categoría reina del automovilismo en el circuito de Albert Park de Melbourne, donde ganó por delante de su compañero y gran rival inglés Lewis Hamilton, triple campeón del mundo tras el curso pasado, que había salido desde la “pole”.
Ambos firmando un nuevo “doblete” para Mercedes, la gran dominadora de los últimos dos años, que puede resultar engañoso, si sólo se mira la clasificación de la primera de las 21 carreras del Mundial más largo de la historia, en la que el español Carlos Sainz (Toro Rosso) acabó noveno, por delante de su compañero holandés Max Vestappen.
