La expareja del presidente Evo Morales Ayma, Gabriela Zapata Montaño, rompió el silencio ayer jueves en una entrevista exclusiva con El Deber en la cárcel de Obrajes de La Paz. Aseguró que tiene un hijo con Evo Morales y que está vivo. Reveló que Morales le otorgó supuestamente una pensión hasta 2010.
La exgerente comercial de la CAMC dijo que no se había pronunciado por respeto a una orden judicial que declara el caso en reserva.
También se conoció ayer que Zapata denunció en una carta enviada al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia que teme por su vida y las de sus hijos. En la misiva le suplica al representante de ese organismo, Denis Racicot, que interceda para que sus derechos se respeten y le cuenta que está impedida de revelar información sobre el "hijo en común" que tiene con el presidente Evo Morales.
El ministerio de Gobierno, Carlos Romero, desmintió la denuncia de Zapata en la carta enviada al Alto Comisionado de la ONU, en la que denuncia violaciones a sus derechos.
Este jueves, Zapata hizo llegar la carta a las oficinas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia, pidiendo que el representante Denis Racicot la visite en el penal de Obrajes, para que "pueda decir su verdad". En la misiva, además, le suplica que interceda para que se respeten sus derechos frente a la arremetida judicial de la que ser objeto.
ANF accedió a una copia de la carta después de haber sido entregada al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La expareja del mandatario relata que su vida es un calvario desde que el 26 de febrero fue "secuestrada" por agentes de inteligencia del Ministerio de Gobierno, detenida sin orden fiscal y que luego se dictó su detención preventiva sin respetar sus derechos y sin tomar en cuenta que tiene a su cargo a sus hijos.
Zapata dijo que se encuentra amedrentada y atemorizada ante las permanentes amenazas que recibe por el teléfono público de la cárcel de Obrajes. "Recibo constantes llamadas, donde se me amenaza con que apareceré muerta si me animo a decir mi verdad", señala.
Zapata rompió el silencio para cuestionar la decisión del presidente de mantener la reserva del caso, porque le impide revelar la verdad.
"El señor presidente ha ordenado que en el tema que hace referencia al hijo que tenemos en común tenga carácter de reservado, por tanto estoy impedida que yo o mis familiares puedan demostrar y hacer conocer la verdad", dice la nota.
