El Movimiento Al Socialismo (MAS) reflexionó ayer martes los motivos por la derrota en el referendo constitucional del 21 de febrero (21F). El partido gubernamental identificó que la división de las organizaciones sociales y el haberle restado importancia a las redes sociales influyeron en el resultado.
Desde las 5:00 de ayer, diputados y senadores del partido gubernamental participaron de una reunión en la Vicepresidencia del Estado con el vicepresidente Álvaro García Linera y el presidente Evo Morales y cerca a las 11:00 se dieron a conocer las conclusiones del encuentro.
García Linera explicó que una de las medidas a adoptar de aquí en adelante, y con miras a las elecciones de 2019, es unir a las organizaciones sociales que en estos últimos dos años estuvieron dividas. Para ello, dijo se debe superar todo tipo de fricciones.
“Hay que mantener unida a las organizaciones sociales, hay que superar cualquier tipo de fricción o de diferencia que haya a nivel de las organizaciones sociales. Hay que mejorar los mecanismos información, los mecanismos de trasmisión de información”, sostuvo.
En la agenda del MAS, rumbo a las presidenciales de 2019, está también la idea de trabajar sobre los logros de gestión. Esto se logrará, aseguró el vicepresidente a través de los medios de comunicación masivos: radio, prensa, televisión, pero principalmente en las redes sociales.
García Linera informó que a partir de ahora el trabajo “será intenso” con las herramientas digitales para contrarrestar la campaña de la oposición.
“Se va a realizar un trabajo intenso en las redes sociales (para) contraponer la mentira de la oposición a los engaños, las falsedades, las injurias”, dijo el vicepresidente.
Otra de las medidas que adoptará el partido de gobierno, es poner en marcha la ejecución del “Plan de Desarrollo 2015-2020” con el objetivo de acelerar la inversión pública y garantizar la estabilidad económica.
SEGUNDO TIEMPO
El sábado 12 de marzo el presidente Evo Morales aclaró que el "segundo tiempo" al que hizo mención el viernes 11 se refiere a las elecciones de 2019 cuando se elijan a los nuevos gobernantes de Estado y no volver a convocar a un segundo referéndum, como interpretaron algunos analistas.
