Su condición de desempleo, la sospecha sobre un viaje y haber movido 10.000 dólares determinaron que Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales, sea enviada a la cárcel de mujeres de Obrajes, con detención preventiva según información proporcionada esta jornada por el Ministerio Público.
"Se esperaba que en la audiencia Zapata demuestre que esos ingresos son legales, pero no se ha presentado ningún elemento que acredite el fin lícito de todo el dinero que ella ha obtenido", dijo el fiscal Edwin Blanco, asignado al caso.
Son tres delitos por los que se acusa a la empresaria: legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento de particulares con afectación al Estado y uso indebido de influencias, en grado de complicidad. Se estima que en las próximas horas, a más tardar este lunes, sea remitida al penal.
El Ministerio Público mostró un cuadro con una serie de ingresos irregulares, que evidencian una actividad económica sospechosa superior a los 10.000 dólares en cuentas bancarias de Zapata, aspecto que no fue explicado.
Además utilizaba los ambientes de la Unidad de Apoyo a la Gestión Social del ministerio de la Presidencia para reuniones personales con empresarios extranjeros, en complicidad con dos funcionarios de ese despacho, sostuvo el Ministerio Público.
Ante lo expuesto, la Fiscalía argumentó los riesgos procesales, tales como: los preparativos de viaje de Zapata, la influencia en algunas instituciones del Estado para “modificar, ocultar y suprimir documentación” y su calidad de desempleada.
