PEDIDO
Tras conocer la victoria del NO, el gobernador Rubén Costas, dijo que el pueblo es el vencedor y pidió a los políticos no robarse esta victoria.
Tres días después del referéndum constitucional, el presidente Evo Morales reconoció la derrota electoral, aunque aseguró que perdió una batalla, pero no la guerra.
"Excepto este referéndum, todo les hemos derrotado, ahora hemos perdido una batalla, pero no la guerra", dijo el mandatario en una conferencia de prensa desde el salón de los espejos de Palacio Quemado y lejos de las multitudes con las que celebraba sus triunfos electorales en el pasado. Luego precisó que es "una pequeña batalla" la que se ha perdido.
"Respetamos los resultados, es parte de la democracia", dijo al inicio de su rueda de prensa, aunque de inmediato señaló que si su opción hubiera ganado, la oposición hubiera articulado movilizaciones denunciando fraude electoral.
Además, arremetió contra las encuestadoras y medios de comunicación que se equivocan con los datos previos a los procesos electorales e, incluso, anunció medidas contra aquellos que tengan márgenes de error por encima del 2 o 3 %.
"Estoy pensando, tenemos evaluaciones, la empresa encuestadora o el medio de comunicación tiene derecho a difundir las encuestas, pero si son encuestas o comunicados que estén al margen de ciertos errores, 2 o 3 % (…) debe tomarse alguna medida". Insistió que "si está al margen de 2 % hay que tomar alguna medida".
Morales ratificó su intención de introducir alguna regulación a las redes sociales. "Sería importante evaluar, vamos a evaluar, en redes sociales, donde personas no se identifican, eso está haciendo mucho daño a Bolivia, a la democracia y a la ética", dijo.
Con el resultado del referéndum del domingo, Morales perdió la posibilidad de postular a un cuarto mandato presidencial el 2019 porque el 51,30 % de los electores le dijo No a esa opción y el 48,70 % le dijo Sí. La diferencia es sólo de 2,6 puntos.
Basado en esos datos, Morales dijo que se siente fortalecido porque pese a la guerra sucia, se ha confirmado que el voto duro de su partido no es 35 % como se decía, sino 50 %.
Por eso dijo que el proceso ni Evo Morales acaban aquí. "No porque ha ganado el No ha acabado la vida de Evo, ahora la lucha vuelve como antes, con más fuerza", enfatizó.
